Tope y Cuña

Plumieres de MADERA, el encanto de los objetos tradicionales

Plumieres de MADERA, el encanto de los objetos tradicionales
Redescubre el encanto de las piezas tradicionales, decorativas y prácticas

6 de octubre de 2010

Los árboles

La madera es muy habitual en nuestra vida cotidiana. El hombre siempre se ha servido de los árboles, dotando a la madera de diferentes utilidades, tanto para uso doméstico (construcción del hogar, enseres y ajuar doméstico, muebles, balaustradas y balcones, puertas y ventanas..., en ocasiones con curiosas labras artísticas), como social (ceremonias) o artístico (tallas, iconos...). Encontramos madera en las herramientas que ayudan al hombre a conseguir el sustento (elaboración de armas y herramientas, aperos de labranza...) e incluso en su medio de transporte (carros), pero también junto al fuego (fuelles) y dentro del fuego (como combustible). Madera para la elaboración del mobiliario infantil (cunas) y de juguetes. Además, muchos instrumentos musicales se siguen elaborando con madera (castañuelas, dulzainas, flautas...). 

Hay que resaltar la belleza de la madera cuando se trabaja sobre ella. Su color, su olor, el tacto y la riqueza de texturas representan algo muy agradable para la vista y además estas cualidades perduran más que en otros materiales. Pero sobre todo hay que tomar conciencia de que la madera es un bien escaso que hay que preservar para que las futuras generaciones disfruten de la madera que lo hemos hecho nosotros. 




En España, alrededor del 30% del territorio está cubierto de árboles (15 millones de hectáreas), pero los bosques tienen muy poca madera por metro cuadrado ya que los árboles se encuentran muy dispersos entre sí. Tan sólo en la zona norte del país existe una mayor densidad de madera. Por otra parte, España tiene la mayor diversidad de especies de árboles de toda Europa, con más de 70 especies autóctonas y 7 foráneas. Sin embargo, estamos a la cola en producción maderera debido a la baja pluviosidad y a la pobreza de los suelos de buena parte de la península que generan producciones muy bajas. 


Este estrecho vínculo entre el hombre y los árboles se traduce en la utilización de sus frutos (de gran importancia económica en algunas zonas de España), de productos extraídos de los árboles (pegamento y aguarrás de la resina de los pinos, las gomas, colorantes e incluso esencias y perfumes) o de su corteza como recurso aprovechable (caucho del alcornoque, pasta de papel de la madera desfibrada o aglomerados de la viruta y el serrín). No nos podemos olvidar de los árboles maderables, de los que aprovechamos toda la madera. En España, los más importantes son el pino, el haya, el chopo, el roble y el castaño.  

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