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12 de junio de 2012

Árboles centenarios: Catedrales Vivas del bosque


Catedrales Vivas es un recorrido a través de los siglos de la mano de los árboles. Árboles centenarios, “ancianos representantes del patrimonio natural”. Diez de estos vetustos árboles, ejemplares únicos, se encuentran al nordeste de la provincia de Salamanca, al cobijo del Tormes. Catedrales Vivas es un proyecto, financiado en este caso por el Grupo de Acción Local Nordeste y desarrollado por la Fundación Tormes, para la catalogación, preservación y puesta en valor de los árboles centenarios. Catedrales Vivas es una ruta por los árboles más singulares de la zona (catalogados y señalizados), una ruta que aúna territorios y pueblos, conservación y custodia compartida de los árboles centenarios. Un legado natural y patrimonial que estamos obligados a respetar, cuidar y entregar a las futuras generaciones.

El Fresno de San Pedro del Valle, el Arboreto Emilio Blanco de Almenara de Tormes, el Olmo del arroyo de la Villaselva (Florida de Liébana), las Sequoias de la Hacienda Zorita en Valverdón, los Morales de Torresmenudas y San Pelayo de Guareña y los Alcornoques de Zamayón, Valdelosa y Santiz.

Siglos de historia en sus raíces, ramas y troncos

El fresno de San Pedro del Valle es conocido como el fresno de la fuente, una fusión casi perfecta de la madera, la piedra y el agua porque las ramas y tronco del árbol se enlazan con la propia fuente. 

Fresno de San Pedro del Valle
El arboreto de Almenara de Tormes debe su nombre al botánico Emilio Blanco. Se trata en realidad de un conjunto de árboles de distintas especies ubicadas en un mismo espacio, en la pradera de la Fundación Tormes-EB, impulsora del proyecto de Catedrales Vivas. En cerca de una hectárea de extensión se aúnan especies como abetos, robles, tilos, y un haya, entre otros. 

El olmo de la Villaselva debe su nombre a un arroyo del mismo nombre. Conocido en la zona como olmo negrillo es un superviviente. 

Moral de Torresmenudas

“Los árboles de esta especie antaño centraban la vida vecinal pues bajo sus sombras en las plazas se tomaban decisiones municipales. A día de hoy son contados los que quedan en la provincia que reflejan la grandiosidad con que crecían en las riberas del Tomes, para que los carpinteros los transformaran en aperos agrícolas con los que los lugareños moldearon este paisaje”.


Alcornoque de Zamayón
Las sequoias rojas de Valverdón, ubicadas en la Hacienda Zorita, son cuatro impresionantes árboles. Sus esquejes procedieron de un vivero del siglo XIX, el mismo del que salió el ejemplar del antiguo edificio de la Universidad de Salamanca.

El moral de Torresmenudas es una herencia de la cultura árabe, un árbol que ha sido muy apreciado por sus frutos. Su longevidad ha obligado a realizar labores de intervención para sujetar sus ramos y evitar que se partiera el corazón del árbol, su tronco. El de San Pelayo, por su parte, puede presumir de ser el moral más grande de España. El alcornoque de Santiz tiene más de 500 años y el impresionante ejemplar de Valdelosa, más de 600 años. 

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