domingo, 26 de mayo de 2013

Historia del mueble (9): Siglo XIX

Cambia la manera de concebir la casa. Algunos muebles que antes estaban adosados a la pared ocupan ahora el centro de la estancia (mesas, mesitas…). Los asientos se vuelven más blandos y confortables y se incorporan las ruedas para desplazar los muebles. Las camas con baldoquino son sustituidas por las de hierro o de latón, en gran medida por razones higiénicas. Así, en el año 1875, Inglaterra fabricaba 6.000 camas metálicas a la semana, la mitad para exportar.

Durante el siglo XIX, comienzan a darse los primeros pasos para la industrialización y mecanización del proceso de fabricación de muebles. Así, se tiene constancia de que en el año 1829 se utilizan unas máquinas de vapor para cortar chapas de maderas y las máquinas de corte mecánico, con una cortadura giratoria, para acanalados rápidos y facilitar así la talla ornamental. Uno de los máximos exponentes del mobiliario creado para la fabricación en serie (el mueble ya no es una pieza individual) es el mueble Thonet.

Michael Thonet, artesano alemán pero afincado en Viena,  descendiente de carpinteros y artesanos, patentó el aprovechamiento de una de las propiedades físicas de la madera: la flexibilidad, gracias a la acción del vapor de agua caliente en sus poros, resolviendo al tiempo el problema de la aplicación de colas que, debido a su todavía escaso desarrollo, al ser sometidas a determinadas condiciones térmicas, perdían sus cualidades y hacían que la madera se quebrara con facilidad. Sencilla técnica que, con el uso de moldes que conformaban las distintas partes del mobiliario (preferentemente sillas, pero también mesas, cabeceras de camas, estanterías…), ahorraba tiempo y permitía trabajar en cadena, puesto que no requería mano de obra especializada. El resultado era un mueble a base de piezas curvadas a un precio asequible. La clásica silla Thonet, que se denominaría familiarmente ‘silla de café’, se produjo en grandes cantidades y se exportó a todo el mundo. Sin embargo, al exportar sillas a Latinoamericana se topó con el problema de la humedad, lo que obligó a interrumpir el uso de piezas laminadas, optando por un nuevo sistema que consistía en usar incrustaciones de acero para atornillar elementos de madera en ellas.

Thonet puede, además, considerarse el antecesor del que posteriormente conoceremos como el mueble kit. De nuevo sería el problema de la cola el que le llevaría a idear un nuevo sistema, basado en tornillos, para unir las distintas piezas de un mueble, el cual se podía montar ‘in situ’. Así nació la denominada ‘Silla número 14’, compuesta por seis piezas de madera, una rejilla de asiento y los tornillos de anclaje.



Thonet también convirtió a otro mueble en imprescindible dentro de una vivienda, la mecedora. Los muebles estilo Thonet, en los que la línea, y dentro de ella la curva, tienen una destacada importancia, influyeron posteriormente en el Modernismo y el Art Noveau.

El mueble ecléctico (Mediados del siglo XIX)

Antes de entrar en el Art Noveau, hay que apuntar que en Europa, a mediados del siglo XIX, se asiste a la denominada época romántica, un amalgama de estilos y elementos característicos de otras épocas. Lo más singular de este estilo romántico serán los motivos ornamentales relacionados con la naturaleza, como paisajes con escenas amorosas, cisnes, dragones, patos…

Esta combinación de estilos en una misma pieza de mobiliario es lo que algunos autores han adjetivado como ecléctica y que en Francia encontramos en los estilos Luis Felipe (1830-1848) y Napoleón III (1852-1870), época en la que por ejemplo es habitual encontrar muebles de ébano con motivos dorados que recuerdan al neoclasicismo.

Art Noveau (Finales del siglo XIX y principios del siglo XX)

Tendencia modernista que aspira a una completa renovación. La línea se transforma en un vigoroso elemento estructural. La decoración, inspirada en la naturaleza, con motivos florales o animales, es ahora un medio para definir la forma. Cada elemento se diseña exactamente por el lugar que ocupa.

En sus formas más típicas y llamativas, el Art Noveau floreció en Escocia, Austria, Francia, Bélgica y España. El nombre de Art Noveau, vocablo francés, está tomado de una tienda de muebles y sala de exposiciones de París (Maison de l’Art Noveau), de 1895, cuyo propietario era Siegfried Bing, ferviente partidario del arte nuevo. En este espacio se exponían artículos y objetos japoneses, cuya estética sería definitiva para el desarrollo del modernismo, así como obras de los nuevos creadores.



En España, por su parte, recibe el nombre de Arte Joven, en referencia a una revista del año 1901 editada por Soler y Picasso, aunque pronto se impone la denominación de Modernismo, estilo que se identifica con el movimiento catalán, y más en concreto con Antonio Gaudí (1852-1926). Al igual que su arquitectura, sus muebles están concebidos con una gran tensión creativa. Proyectó objetos de uso cotidiano; trabajó la madera o la combinación de ésta con el hierro. Existen otros diseñadores como Joan Busquets, cuyas obras pueden verse en el Museo de Arte Moderno de Barcelona.

Pese a que la madera es un material poco dúctil, los muebles modernistas suelen curvar tanto perfiles como elementos superpuestos, llegando a introducir, además de las formas florales (talladas, en marquetería, pintadas o pirograbadas), otras femeninas o de insectos. El mobiliario más característico lo encontramos en Francia, de la mano de Émile Gallé (combinó madera con apliques metálicos)  o Eugène Vallin (estiraba la madera como si de piel se tratara para crear elementos como tiradores o detalles ornamentales). 

Historia del Mueble
Los muebles en el mundo antiguo 
La Edad Media
Mueble Gótico
Del mudéjar al Fernandino
Renacimiento
Del Barroco al Rococó
Mueble del Clasicismo
Imperio y Restauración

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